Cuando Lloro

Cuando lloro

Cuando lloro, un movimiento profundo y específico hace su fluir de adentro a afuera.

Cuando lloro, la temperatura de las lágrimas son tibias como aguas termales, salen llenas de energía y emoción.

Cuando lloro, me tiembla el alma y cerrar los ojos se transforma en la manera de respirar.

Cuando lloro, lloran todas mis versiones: el niño, adolescente, adulto y sabio. Juntos nos hacemos uno en esa gota de vida brotando por los ojos.

Cuando lloro, se detiene el tiempo externo para que el tiempo interno, con fuerza reordena el caos.

Cuando lloro, lo hago por todo lo que no supe hacerlo en mi historia, y abro con voluntad el espacio de libre verdad en mi ser.

Cuando lloro, descanso en la pausa de que mi corazón tiene un ritmo único para moverse y adaptarse a los nuevos ciclos.

Cuando lloro, la transparencia se hace una ventana total hacia todo lo que rodea.

Cuando lloro, la vida encuentra el espacio preciso para entrar y abrazar los rincones que por mi mismo no se hacerlo.

Cuando lloro, comienzo a vivir en una danza sin placer a un baile lleno de vida, de que se puede una pausa, para poder continuar… Un solo nuevo respiro es señal de más aprendizajes por llegar, por entrar, de la lagrima al corazón.

Para quienes resuene, les invito a escribir en los comentarios algún párrafo que les nazca a la experiencia de llorar

Con cariño Benjo Podlech

Cuando dejes de temer a tus vacíos

Hace poco reflexionaba porque me gusta o llevo tantos años trabajando las sombras, infiernos, carencias y en resumen vacíos de miles de personas de todo el mundo.

Entrar en esos espacios es un arte que integra humanidad, vulnerabilidad y confianza.

Esos «vacíos» cuando se entra acompañado, con la creatividad y amor, se hacen un mundo gigante de siembra.

Tus vacíos son tierra fértil.

Tomar el dolor de estar ahí, la tristeza de caminar y el miedo de desaparecer, son solo colores de ese ESPACIO DISPONIBLE.

Se agradece a menudo lo bello y placentero de la vida, y hoy quiero agradecer a mis vacíos. Esos que de cientos de manera trate de tapar o escapar. Hasta que con ciertos golpes intensos de la vida, entre con voluntad a mis vacíos a vaciarme.

Ese es el estilo de trabajo o más bien viaje que me gusta hacer con las personas: hacia tu vacío, y así a sentir tu esencia o espíritu vibrando todo el tiempo.

Dentro del vacío sientes el pulso de vida.

Así que querido y querida que leas esta imagen y palabras, tus vacíos son oportunidades de sembrar en ti, lo que deseas sentir de la vida.

Sanar NO es lineal

Recovering is not in one line.

La delgada línea entre vivir sanando todo cuanto encontramos en nuestro interior y la aceptación de nuestras imperfecciones.

El pulir con voluntad nuestros aspectos y el vivir inconformes o frustrados por lo que somos hoy.

Así, cada paso de consciencia con nosotros mismos y el entorno, es un logro. Aplicar en acciones, otro avance. Sin embargo, eso no te liberará de bajones, expectativas y juicios contigo mismo.

La danza de avanzar hacia un nuevo estado, bailando con lo displacentero que emerge como señal de nuevas rutas del ser.

Entonces, en el espiral de evolucionar, el coraje de abrazar los momentos oscuros, es una decisión y de valientes.

Así que sanar no es lineal, sino en espiral con cientos de direcciones a la vez… Ahí, el centro mismo de tu ser, está el ancla y a la vez alas para transformar.

Benjo Podlech

Despedirse de sí mismo

Despedirte de ti mismo

«Despedir lo que fuiste ayer,
sin ser inmune al dolor de renacer
el constante volver a conocerte, verte.

Cuadros conocidos, repetidos
dejan de resonar, de hacer sentido
volver a tomar el pincel, y crear
crear y crearte, todo un mundo, todo un arte.

Tormenta que pasa,
y da la entrada,
la bienvenida a vivir el presente.

No logro identificarme, no
las ideas evolucionan, la poesía transita
idas y venidas, 
movimiento, 
pasos creando camino.

Juego humano, 
observar lo realizado sin consciencia
responsabilidad ante su efecto,
y la constante causa, de estar encausado.

La quietud en caída libre
el grito del silencio
la aurora del corazón,
no se llega al centro
se siente su cantar, 
parte de un fractal.

Palabras con intención de magia,
suspiros con ventisca de creación
presencia, de ser menos lo de ayer y más lo de hoy…»

Benjo Podlech

Escrito el 13 de Noviembre del 2013

Si te contara

Si te contará cada lucha y desafío para escribirte estas palabras, podríamos ser más que conocidos, sino unos potenciales amigos.

Si te contará que muchas de las respuestas que me acompañaron, se han ido para dar espacio a nuevas preguntas y así, nuevas experiencias.

Y sinceramente, la oportunidad de vivirte a ti mismo de nuevas maneras es una aventura más que todos los viajes que he hecho: La relación con cada parte de ti mismo.

Esa marea de realmente poder sentir en tu interior, que puedes abrazar tu imperfección, sin perder atención en tu constante compromiso con la evolución.

Si te contará todas las veces que me iba a dar por vencido, seríamos más parecidos de lo que crees.

Si te contará que entre más voy creciendo, el tiempo no se hace más pesado, sino más intenso de experimentar.

Si te contará lo que me dejó para mí mismo, sabrías que detrás de cada paso, hay un gran intento.

Benjo Podlech

La Sagrada Responsabilidad

La responsabilidad es un concepto utilizado bastante en el mundo adulto y de las terapias o crecimiento personal.

Sin embargo, a los largo de los años, no he escuchado con claridad lo que significa en la vida cotidiana y las consecuencias de aplicar ese tan usado concepto «responsabilidad».

Por lo que compartiré una visión personal, dentro de millones que existe, para intentar sentir más que entender la Responsabilidad en nuestras vidas:

Depende de mi sentirme incapaz de cambiar una situación o encontrar maneras de mejorar o cambiarla. La responsabilidad sería que comienza desde mi mismo repetir o no aquello que me incómoda. Soy responsable de llevarme a una nueva experiencia.

Si observamos que hay una cadena de causas-efectos, de mis acciones y pensamientos, entonces soy responsable de generar nuevas causas para diferentes efectos, o sostener acciones que conozco que me nutren.

En el plano de las emociones, se habla de hacerse responsable de lo que uno siente sin demandar o exigirle a un otro. Lo cual se puede traducir, que mi tristeza, dolor e incluso amor, soy yo quien se hace cargo – entendiendo que me puedo contener, escuchar y respetar mis ritmos – y no es necesario en el mejor de los casos, exigir que el otro me contenga, me escuche y entienda lo que siento. La responsabilidad en esta dimension sería que lo que siento viene desde mi interior, entonces soy yo quien lo guía y gestiona sabiendo por ejemplo poner límites, lo cual se refleja en que no te corresponde hacerte responsable de todas las demandas y exigencias que otro te haga (a excepción de los hijos).

En la dimensión material, sería saber tener en orden tus cuentas, mantenerte por ti mismo, y en resumen que la casa, alimento y ropa, dependa de ti y tu trabajo, siempre y cuando entiendas que ser responsable en este punto, es muy clara las consecuencias de no hacerlo: no tener hogar, depender de otros o tus parejas, y entrar a justificar algo que se responde en los hechos.

En la dimension de la Autenticidad, depende de mi si doy más poder a lo que mi familia, sociedad y cultura esperan que yo sea o viva, o retorno esa atención y poder a mi mismo, y me hago responsable de responder a mi espíritu de las leyes con que construyó mi vida. Nadie puede ser rey o reina por otro de su propia vida.

Y reconocer mi humanidad, es saber hasta donde puedo llegar y gestionar las cosas por mi mismo, y entender cuando necesito ayuda, apoyo o una guía. Ser responsable es saber lo que depende de mi y cuando necesito a un otro para transitar una situación o momento. No eres menos responsable porque una situación supere tus recursos, sino todo lo contrario, sabes llevar tu vulnerabilidad a un espacio de mejor cuidado.

Ser responsable es generar tu propia vida, danzar con tus emociones, tomar decisiones y ser, ser humano. Ser responsable es un camino donde cada paso es una escuela, más que fallos, hay afinaciones, y «no saber» es la puerta para comenzar aprender a ser responsable a tu manera, estilo y creatividad de lo que vives y quieras direccionar tu vida…

¿Qué es para ti la responsabilidad?

Benjo Podlech